Relatos colibrí


Microhistorias aladas

En esta franja se harán publicaciones semanales, sobre las micro historias contadas por los niños en los espacios y procesos del Área de Lectura. Estarán compuestas por una fotografía con ilustraciones y un texto que se conectan con la idea principal de los relatos colibrí.

 

Por: Camila Carmona – Mediadora de lectura.

 

Primera historia de los relatos colibrí

(…) El libro me arrojaba hacia paisajes lunares sin el menor rastro de vegetación donde esconderse, sin río. Antes de caer en él, el Principito había recorrido varios planetas sin jamás encontrar alguien que lo escuchara, lo mirara, que le hiciera el menor caso. Y al final de ese periplo, se encontraba con la serpiente que debía enviarlo de regreso a su siniestro planeta para que apagara sus volcanes, destino muy poco envidiable aunque yo sabía bien que la suerte que nos esperaba a él o a mí, no era esa, sino apenas un relámpago amarillo junto a su tobillo.  Una Infancia en el país de los libros de Michéle Petit.

 

Las preguntas revoloteaban en la mente de Samuel después de conversar sobre experimentos científicos, entre relámpagos y centellas iluminaba el firmamento con habitantes de planetas inimaginables. Traía consigo un maletín repleto de inquietudes, cogía el mismo libro, lo olía y miraba con bastante tranquilidad, después de cerrarlo, yo le preguntaba;  ¿Para ti qué es experimentar? Y él respondía; “por ejemplo, uno coge un libro, lo abre y lee, eso es descubrirlo y también es ciencia”.  Samuel, 9 años.

 

  • Fragmento: Una infancia en el país de los libros
  • AutoraMichéle Petit
  • Editorial:  Océano Travesía

Segunda historia de los relatos colibrí

Suben y bajan, suben y bajan

Son las olas del mar,

Se va hacia arriba

Se van a hacia abajo, se va hacia arriba

Se van a hacia abajo. . .

Arriba, abajo, arriba, abajo, arriba, abajo,

Arriba. . . y todos a navegar.  Canción Las olas del mar de Tu Rockcito.

Embarcamos esta historia como tripulantes de alta mar. Avistamos en las inmensidades del océano los ojos de un niño que quieren venir a navegar. En un pequeño velero trae consigo historias del más allá, ¿vendrán del continente? ¿Qué será? Se revolotean las olas, recibiendo su cantar, a través de una voz que les pregunta: “¿cómo creen ustedes que nació el mar?” Y él, en medio de un susurro a la inmensidad, les dice: “dios lo creó con sus poderes, cogió una gotica de agua, un poquito de sal, y ya”.  Matías, 7 años.

Tercera historia de los relatos colibrí

¿Qué será para enamorar?

Papalote para volar.

Chocolate para endulzar.

Cueva oscura para alumbrar.

Los amigos para abrazar. Canción ¿Qué será para enamorar?  De Dúo Karma.

Al ocaso nos ponemos a conversar y mil cuentos de amor voy a  escuchar. Cayendo el sol está, se posa sobre Miranda, y ella con el brillo que trae una nueva historia va entregando palabras al atardecer, que suenan así; – “Profe me conseguí un novio“. Ay, ¿y tú para qué un novio? “Para tenerlo y para jugar”. ¿Y tú cómo sabes que es tu novio? “Porque yo un día lo llamé por su nombre y le dije que si jugábamos a ser novios, y me dijo que sí”. Con este sí, se escondió el atardecer sonrojado con un cuento de amor que apenas había comenzado.  Miranda 6 años.

 

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