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GUERRERAS DEL SPRAY

Proyecto Ganador de apoyo a iniciativas comunitarias, 2021. Modalidad: Prácticas artísticas, culturales y colaborativas

Las iniciativas comunitarias son estrategias llevadas a cabo por actores locales, en las cuales movilizan o ponen en acción sus capacidades y recursos para el logro de un objetivo común, teniendo como base el conocimiento de su territorio, identidad, historia y pertenencia. Para el CDCM, la iniciativa debe combinar propuestas culturales con enfoque comunitario, con una valoración por la generación de procesos y la potenciación de capacidades instaladas, la generación de articulaciones entre personas, grupos e instituciones, para la reflexión y la creación de respuestas sostenibles a problemáticas, necesidades o intereses en pro del bien común.

Durante el 2021 una de las propuestas ganadoras del apoyo a iniciativas comunitarias fue Guerreras del Spray, un proyecto de intervención mural con sentido e impacto social enfocado en barrios Urbanos que han sido estigmatizados, para así dar un sentido positivo de propiedad e identidad y una mirada crítica al espacio público como el lugar que todos construimos. Esta iniciativa buscó visibilizar el arte callejero con enfoque transformador y de resistencia, con un mirada de género en el que las mujeres son invitadas a expresarse, aprender y tejer vínculos. La artista Michel Pualo Recuero, conocida como “la jefa”, fue quien lideró la propuesta.

Antecedentes de la iniciativa

*DEL CAMPO AL PLATO: “Es un proyecto de Gastronomía social realizado por la fundación Platos Sin Fronteras, el cual entregó almuerzos solidarios de mercados campesinos locales y de excedentes de supermercados locales. Benefició alrededor de 96 madres cabeza de hogar con la entrega de más de 4.000 almuerzos solidarios, además de transferir conocimiento nutricional para las mujeres del programa y sus familias con más de 10 cocineros mentores y voluntarios.

Hice un mural el año pasado de medidas 2,00×3,00M Lugar: restaurante mesón de la 55 El propósito, el embellecimiento estético del aula de capacitación nutricional, en nombre de la protección de la diversidad de ecosistemas y especies. Aquí se crearon lazos entre los chef voluntarios y las madres beneficiarias.

BERRACAS DE LA 13 Con el ánimo de fortalecer visualmente la sede social y restaurante Berracas de la 13, intervine su establecimiento para ayudar a las mujeres víctimas del conflicto armado en la Comuna 13. Ellas son una asociación femenina que trabaja por el empoderamiento económico y social de las mujeres y sus familias. Pinté una palenquera porque hace referencia a la mujer afrocolombiana luchadora, herederas de la esclavitud, herederas de esclavos cimarrones, que a fuerza de lucha y tenacidad ganaron su libertad siendo berracas. Berraca es una mujer fuerte con voluntad propia capaz de trasversalizar valores, empoderando e inspirando a otras mujeres.

*LA MESA LATINA Hice un Mural llamado “Tu vida en una maleta” realizado para La Mesa Latina, proyecto realizado en 4 paises de Latinoamérica. En esta oportunidad se escogió el parquecito de Las Canillas, antiguo lugar donde la comunidad lavaba la ropa en el barrio Moravia. Este evento tuvo como objetivo romper estigmas y reconciliar a los residentes con la población migrante de la zona, ya que este fue uno de los barrios que acogió mayor número de población venezolana en su momento de migración. La participación de la comunidad fue una de las intenciones, pues creímos que esto uniría a los vecinos para el futuro cuidado del lugar.

Todos hemos sido viajeros en algún punto de nuestra existencia, por eso mi intención en el diseño del mural fue mostrar a una mujer migrante que cruza la frontera, llevando consigo sus hijos, representando con las mariposas en su maleta los sueños, la fe y las esperanzas que lleva para construir un futuro mejor a donde vaya, que aunque se está marchando de su territorio no deja atrás sus costumbres ni sus raíces.

MURAL HONORIFICO A MAMÁ CHILA María Lucila Pérez, mejor conocida como mamá Chila, es una líder con más de 45 años de labor comunitaria en la que se ha destacado por ser una de las primeras madres comunitarias del barrio Moravia. Ser mujer y mamá en una época de violencia sensibilizó su corazón para formar niños y abrir las puertas de su hogar, convirtiéndolo en un espacio para la integración social de la comunidad. Este mural es un homenaje en vida para reconocer no solo su trabajo en particular sino también una representación de la mujer en etapa mayor y el trabajo de las madres comunitarias que en su momento hicieron parte de la construcción de Moravia fortaleciendo así la identidad social. Con él recuperáramos los espacios grises del barrio, creando conexión con los habitantes, provocando que las personas observen con mayor detenimiento los lugares que pasan desapercibidos, de esta manera fomentamos la interacción de los transeúntes con el diálogo y la reflexión que pueden generar estas intervenciones artísticas.

MURAL HONORIFICO A AFROPOWER URBANO Es un colectivo que integra artistas de diferentes procesos que han incidido en el barrio Moravia, si bien llevan llevan 4 años de conformación, han estado trabajando desde mucho antes en el territorio. Con el ánimo de resaltar las personalidades que le han aportado social, cultural y artísticamente a nuestro barrio, se plasmaron los rostros y nombres de los integrantes de Afroprower urbano, porque las paredes deben hablar de personas reales.

Propósitos y propuesta de trabajo

Integrar a mujeres de diferentes poblaciones (jóvenes, niñas, en situación de discapacidad y adultas mayores) en la elaboración de un mural, empoderándolas en esta práctica, afianzando el sentido de pertenencia para reconocer nuestras capacidades y talentos. Inspirando a otras mujeres a creer en sí mismas y encaminarse en el arte callejero. Desmarcando prejuicios de género frente a las ocupaciones o actividades que puede tener una mujer y/o una mujer con discapacidad, borrando fronteras entre la calle y las limitaciones físicas.

Necesitamos reconocernos, fortalecer los vínculos entre mujeres, crear red, unirnos para dejar un mensaje en la calle, que se manifieste en los muros y así tener más sororidad. Resolver dudas existenciales sobre nuestras capacidades para enfrentarnos a una pared, incito a la población femenina a reflexionar mientras disfrutamos de la intervención pictórica transformando nuestro barrio en un museo al aire libre.

Bitácora de la iniciativa comunitaria

Este texto surge de la invitación a documentar el paso a paso del proyecto, con anotaciones, anécdotas, dificultades, aprendizajes y reflexiones que surgieron en cada una de las actividades de planeación y ejecución de la propuesta, con la intención de hacer reflexiva la práctica y dejar una huella narrativa del proceso realizado. A continuación se presenta la bitácora realizada por los personas involucradas en la iniciativa.

Semana 1: Convocatoria

Actividades: Invitación de las participantes a través de redes sociales. Socialización del proyecto a través de zoom y confirmación de la asistencia. Categorización escrita de las participantes. Realización de Flyer para la actividad.

Participantes: Mujeres habitantes de la comuna 4 y en el resto del Medellín, pertenecientes a las siguientes poblaciones: jóvenes, niñas, con discapacidad y adultas mayores. Las cuales habían manifestado interés por acercarse al arte urbano pero que por diferentes motivos no habían tenido la oportunidad de experimentarlo.

Algunas de ellas fueron:

Ana Sofia Rodríguez, 57 años: Coordinadora del Comité Comunal y Corregimental de la Comuna 4 (CCCIC4), representante de personas con discapacidad física del comité municipal y consejera Por el sector de mujeres.

Laura Morales Galeano, 23 años: lideresa del grupo juvenil de la parroquia Nuestra Señora del Consuelo, con años de experiencia y habilidad social en su parroquia, participando efectivamente en el empoderamiento juvenil y en acciones que enriquecen el contexto cultural y social.

María Cristina Velázquez, 44 años y su madre: Mujer con discapacidad cognitiva y motriz, tiene un alto interés por el arte. Su madre dice que como víctima del conflicto en el nordeste antioqueño cree fielmente que las manifestaciones artísticas son una terapia emocional que ayuda a sanar las cicatrices del alma.

Salome Correa Rojas, 9 años: siempre ha soñado con tener una experiencia con el graffiti pero lo ha visto como una imposibilidad porque aún es muy pequeña ya no ha sabido como empezar en él. Dice que pintar en las paredes puede llevar un mensaje de inspiración a todas las mujeres.

María Lucila Pérez, (mamá chila) 84 años: líder social con más de 47 de años de labor comunitaria y promotora cultural en la que se ha destacado por ser una de las primeras madres comunitarias del barrio Moravia.

Sara Sofia Mosquera Rodríguez, 8 años, y su madre: niña habitante del barrio Moravia estudiante del colegio la Javiera Londoño.

Natalia Cardona Ospina, 36 años: Lideresa social e integrante de Mamá chila tours, tour comunitario del barrio Moravia. Ella cree que es importante ayudar a crear tejido social a través del arte y mejorar las relaciones entre habitantes y líderes.

Yesenia Vélez Buitrago: Habitante del barrio Moravia, Curiosa del arte, ilustradora de anime, ha participado anteriormente como ayudante en los murales del barrio.

Dulce María Ospina Silva, 9 años: Niña habitante de la herradura, creativa e interesada en aprender a crear dibujos de muchos colores.

Nanci Yurani silva 26 años: habitante del sector la herradura, mamá de Dulce Ospina, dice que el arte urbano es algo mágico porque a pesar de ver la inmensidad de un muro con los aerosoles todo se va cubriendo rápidamente, además que con esa herramienta tu imaginación vuela. Finalmente el miedo solo estaba en la mente.

Yuasly Rodríguez 29 años: habitante de Moravia hace 10 años, siempre tuvo preguntas frente al Street art, y con esta oportunidad pudo obtener el acercamiento que quería y sigue teniendo mucho interés por seguir participando en otras intervenciones en el barrio.

En la coordinación del mural estuvo Angie Melissa García Rodríguez (Mela), diseñadora gráfica con más de 10 años de experiencia en el graffiti y la mejor exponente en letras a nivel nacional. Con experiencia en comunidad juvenil, mediadora en procesos comunitarios y Michel Pualo (Jefa) artista de gráfica urbana y gestora cultural del barrio Moravia con seis años de experiencia.

Semana 2: Cronograma y ejecución

Inicio del mural, Miércoles 10 de Noviembre del 2021 preparación de la superficie (fondeo y trazo de las dimensiones del diseño). Registro de video Día 2: llegada de todas las participantes y coordinación de aplicación de pintura por parte de las graffiteras a las mujeres. Registro de video de la actividad y toma de testimonios. Día 3 continuación del mural para ultimar detalles de la obra. Registro de video

Semana 3: registro final de la obra, edición y socialización del video.

Reflexiones

De los testimonios se destacan algunos comentarios valiosos como:

* Esta juntanza femenina para el mural colaborativo es una prueba física y emocional que el resultado expresa los sentimientos de todas en gran formato tocando fibras emocionales que nos hacen libres. * En el caso de las mujeres con discapacidad como Ana Sofia Rodríguez, dice que paso muchos años encerrada a causa de su condición y que necesita estas experiencias para visibilizar a las mujeres con discapacidad y demostrar que podemos sin importar nuestra condición solo basta ser humanos. Se siente feliz de vivir esto porque quizás llegue el día en que ya no se pueda movilizar.

Esta actividad usa un método que conlleva una serie de retos, utiliza la metodología de aprender - haciendo despertando aptitudes y actitudes, propiciando nuevas formas de conocernos, entendernos y expresarnos. También fue un mural incluyente no solo por la participación de mujeres con discapacidad sino porque el diseño muestra una mujer con prótesis ortopédica, para darle visibilidad a las mujeres con diversidad funcional en una obra artística a gran formato. Cada persona aportó desde sus ilusiones, expectativas y experiencias para plasmar esta obra.

Moravia no tiene simples murales, es arte emanado del mismo barrio. Esta galería abierta empieza empieza a componer vida en las calles, dando un resignificado a los espacios cambiando la forma de habitarlo.

Resultados obtenidos

¿Cuáles fueron los logros más significativos que alcanzó con su proyecto?

Guerreras del spray fue una una juntanza femenina bajo el contexto de grafica urbana, que buscó acercar a diferentes mujeres de Medellín al graffiti y el arte urbano para enfrentar miedos y desmarcarar prejuicios frente a las actividades que pueden tener las mujeres, sin importar su edad ni condición, borrando fronteras entre la calle y las limitaciones físicas.

Esta actividad generó participación colectiva solidaria en el diseño, estableciendo formas de comunicación, diálogo y movilizaciones motivadas por el mensaje expresado a través de la obra pictórica. Fue una vivencia estética, social y pedagógica que logró un espacio más cercano a la comunidad en una forma de arte comprometida con el sentido de identidad.

Hubo gran entusiasmo ante el desafío, se evidenciaron realidades emocionales producto de la falta de confianza física y mental, pero que al enfrentarse al reto dio como resultado una construcción colaborativa que refleja lucha y resistencia en las mujeres con una cosmovisión de autoconocimiento profundo.

¿Cuáles fueron las dificultades que se presentaron durante el desarrollo de su proyecto?

Antes de que el ser humano fuera capaz de articular un lenguaje comprensible, ya pintaba paredes para relatar historias a través de los murales en las cavernas. Las participantes al inicio se veían tímidas y dubitativas, pero al final todas se acercaban desatando la primitiva capacidad de pintar que llevan dentro y a partir de ahí nadie puedo pararlas.

¿Cuáles aportes significativos realizó el proyecto en términos de desarrollo comunitario?

El mural fue una herramienta de transformación, visibilización y movilización social que posibilitó la acción y el diálogo; la expresión en la escena urbana no solo dejó una obra, sino que inspiró a las mujeres a creer en sí mismas y encaminarse hacia la meta logrando sus ideales, aumentando las posibilidades de crecer en el campo en el que se desarrolle considerando que el arte es revolución.

Uno de los momentos más bonitos al pintar de manera colaborativa surge cuando das unos pasos atrás y compruebas la diversidad de personas que están aportando con sus pinceladas.

Generó actos de reciprocidad, entrega y solidaridad con los semejantes, un acercamiento consciente, respetuoso, abierto y sensible a la comunidad, al entorno y su cosmovisión. Un impacto social y cultural.