Alianza para el aprendizaje – Patrimonio Vivo de Moravia


Alianza para el aprendizaje

Patrimonio vivo para re-pensar el futuro de Moravia

Desde la Maestría Building and Urban Design (The Development Planning Unit (DPU-UCL) enmarcamos nuestro trabajo utilizando la aproximación al ´aprendizaje mediante alianzas´ (Lundy, et.al., 2005). Este enfoque concibe la promoción de la interacción de “múltiples actores con fuentes de conocimiento de múltiples niveles para hacer frente a la complejidad de fomentar continuas innovaciones tecnológicas, sociales e institucionales para responder a un contexto y unas demandas que cambian rápidamente” (Gotrett et al., 2005: 2 citado por Craig, 2018). Este enfoque permite establecer una asociación estratégica para aumentar la capacidad de adaptación de las organizaciones y las vías para facilitar la gestión colectiva del conocimiento en torno a un desafío urbano común. En este sentido, nuestro objetivo es seguir construyendo una comprensión global de los procesos de transformación urbana de Medellín, y específicamente del barrio de Moravia, a partir de una asociación entre el DPU de Bartlett y el Centro de Desarrollo Cultural de Moravia (CDCM). Nuestro trabajo de campo servirá, a su vez, para catalizar redes con otros actores relevantes que influyen en la construcción del desarrollo urbano de Medellín a partir del proyecto de investigación COiNVITE, una plataforma transmedia de narrativas urbanas para el aprendizaje trans-local de experiencias de mejoramiento de barrios en Medellín. Adicionalmente, trabajaremos en conjunto con Moravia Resiste, un grupo colectivo que reúne a varias organizaciones sociales de Moravia para la protección de su territorio y Coonvite, una cooperativa de arquitectos que trabajan en la producción social del hábitat y en la construcción de lo colectivo para el Buen Vivir en lugares donde la práctica de la arquitectura usualmente no llega.

Por su parte, el objetivo del Centro de Desarrollo Cultural de Moravia en relación a esta asociación, se concentra en generar un intercambio de experiencias frente a la pluralidad de las memorias, como componente fundamental en la construcción de identidad, en especial en aquellas que se refieren al colectivo, su territorio, formas de ocupación, significados y luchas. Para esto, priorizan dos premisas fundamentales: (1) Construir de manera colectiva experiencias-dispositivos para la memoria, a través de expresiones artísticas como canales para el reconocimiento de la identidad y la reflexión que edifica la relación con el pasado sobre el terreno de la cotidianidad y, (2) Diseñar productos comunicativos y de documentación a partir de relatos del territorio, para que las comunidades se apropien de su conocimiento.

El objetivo de Coonvite frente a la participación en la alianza es crear espacios de reflexión sobre el papel que la diversa comunidad de Moravia tiene y debe tener en el territorio. Su interés radica en las manifestaciones de la identidad de Moravia y en enmarcar estas ideas de memoria del barrio en proyectos tangibles e intangibles para dar a conocer su territorio: sus historias y los sucesos que los forjaron como comunidad. Es una oportunidad en la que el intercambio de experiencias entre el saber popular y los conocimientos académicos abrirán la posibilidad de crear espacios de interacción, actividades que vinculen a la comunidad con la comunidad académica, para narrar y documentar lo que significa Moravia y su fuerza por el sentido de pertenencia y habilitar espacios para seguir cultivando la memoria y expandir ésta a un futuro prometedor.

El objetivo de Moravia Resiste es defender el territorio socialmente producido de Moravia de las iniciativas de renovación basadas en el proceso a largo plazo de mejora integral de los barrios. En 1977 Moravia fue designada como el basurero de la ciudad y desde entonces las organizaciones comunitarias han surgido y fortalecido su liderazgo para mantener la constante lucha por vivir con dignidad.  En este contexto, Moravia Resiste amplía el debate público sobre el desarrollo urbano cuestionando el desarrollo urbano ¿para quién? Los objetivos de la alianza de aprendizaje son: 1) mostrar sus espacios de encuentro, creación conjunta, negociación y lucha; 2) intercambiar lecciones de experiencias internacionales similares; y 3) permitir el diálogo con las comunidades de Moravia aprovechando las expresiones culturales para informar la acción estratégica colectiva.


Moravia Resiste

Para Moravia Resiste fue y es muy significativo participar en estos espacios de encuentro, en donde se reúnen, instituciones, academia y organizaciones sociales a debatir, a confrontar, los saberes y conocimientos que cada instancia tiene y percibe de los territorios; pero que al poner esos saberes y conocimientos en contexto y en beneficio de y para las comunidades, se genera un reconocimiento colectivo  que contribuye a la construcción y encuentro de mejores oportunidades para la colectividad.

La juntanza, el convite, el cambalache, la colectividad, el autocuidado, la empatía y la solidaridad, son algunas de las acciones que nos convocan a permear escenarios de participación, nos permiten ser y expresar los sentires y anhelos de un futuro mejor para todas y todos. Este proyecto nos permite resignificar nuestras acciones comunes, proponer desde las bases de la educación popular para aprender y desaprender y ser parte de un todo. Esta iniciativa de Atlas por el Patrimonio Vivo de Moravia valora la riqueza cultural barrial, la idiosincrasia de los pueblos, el arraigo, el barrio autoconstruido y autogestionado. Es un ejercicio favorable que trasciende a muchos escenarios de diferente escala en la toma de decisiones.

Moravia es un bien público, de y para la gente que lo habita, hecho por la gente que lo necesita. Aquí logramos participar de un escenario para el análisis y resignificación de nuevos conceptos como desarrollo, innovación, entre otros asuntos necesarios para cuestionar y dialogar en el escenario público. Este ejercicio de patrimonio vivo para repensar el futuro le permite a Moravia Resiste pegar su grito hasta otras latitudes, manifestar que la conversación es entre todas y todos, y que construir futuro no es un asunto de urbanismo. Construir futuro es darle el valor suficiente al reconocimiento del otro.


Centro de Desarrollo Cultural de Moravia

Moravia es el sueño abrazador y potente que levanta la frente aún en los momentos más complejos. Aproximarnos al Patrimonio Vivo como una herramienta para repensar el futuro urbano, nos permite ratificar el poder de la memoria cultural en una apuesta por cambiar imaginarios y trazar el camino deseado. Desde sus inicios, este barrio se expresa a partir de los saberes populares, la diversidad étnica y de procedencia, sus manifestaciones y prácticas artísticas, culturales y comunitarias. El amor por el barrio y los vecinos se mantiene como una fuerza que moviliza la defensa del territorio y sus particularidades. Pero además el trabajo mano a mano, convite a convite, es quizá la característica más especial que hace la diferencia en este y otros barrios de la ciudad: la colaboración orgánica, el apoyo mutuo, la consciencia del otro, la mirada del común.

Como Centro de Desarrollo Cultural de Moravia, iniciamos este proyecto reconociendo que el patrimonio vivo de Moravia está conectado con los aprendizajes, las luchas, el conocimiento popular y la diversidad cultural de su gente. Y ahora este Atlas lo evidencia en una perspectiva transformadora, con enfoque de género, valoración por el trabajo y las luchas diarias, la  vida digna y la  justicia espacial como apuestas alternativas que nos acercan al futuro que queremos. Pensamos la cultura como esa forma de dar sentido a la vida, y es eso lo que hoy queremos y defendemos. El Centro Cultural es un medio para conectar mundos, una herramienta de reflexión y pensamiento, detonante de preguntas para el barrio y la ciudad. Es también un patrimonio vivo, porque huele, se escucha, se toca, se siente. Hablamos en clave de lo común, porque esos bienes comunes inmateriales y vivos que se construyen o resignifican en los proyectos culturales, son producto del conocimiento comunitario y ciudadano, y por lo tanto deben reconocerse y preservarse.

Los problemas y las soluciones cambian de manera constante, pero el poder de la inteligencia colectiva es corresponsable con la mirada cíclica de los territorios. Es la forma de hacer y contar lo que le da sentido al cambio. Y son los proyectos y espacios de gestión cultural, los dinamizadores por naturaleza de la incidencia narrativa en los procesos de resiliencia. Eso lo entendemos, y por eso aquí estamos aprendiendo y aportando en clave de sistemas de cuidado, paisajes del reciclaje, comunicación y conexiones comunitarias, memoria y migraciones. Aquí estamos, decidiéndonos por el futuro al lado de arquitectos, urbanistas, gestores culturales, líderes, vecinos, compañeros.


Building and Urban Design and Development – University College London

El patrimonio vivo no es una idea nueva. Se ha utilizado durante un tiempo para examinar la conexión entre una comunidad y su patrimonio. Por lo tanto, se trata de la relación entre las personas,  los lugares, instituciones y sistemas de provisión. Dentro de dicha relación, el énfasis se pone en la idea de continuidad, pero no en términos de preservación del tejido urbano, sino en términos del uso de cierto espacio; continuidad de conexiones entre personas y lugares; y  de la expresión cultural (que abarca desde el lenguaje hasta las prácticas). Los cuatro lentes de atención, comunicación, memoria y reciclaje que cada grupo ha utilizado en su trabajo se derivan precisamente de esta idea del patrimonio como continuidad.

Lo que surgió del análisis de cada capítulo es que el patrimonio vivo, visto desde la continuidad es más sobre el futuro que sobre el pasado, y se trata más del cambio que de la conservación. Entonces, el patrimonio es más un punto de destino que un punto de origen. A través del inventario de prácticas en  este hermoso  atlas, damos cuenta de cómo las personas curan el cambio: toman decisiones sobre su futuro, toman decisiones de planificación, crean una base urbana para sí mismas. Por lo tanto, Patrimonio Vivo demuestra ser un concepto muy avanzado, que permite cambiar y reconocer la agencia  política y la disputa en la creación de patrimonio.

Esto tiene dos implicaciones, la primera en un nivel disciplinar  más amplio en términos de debates sobre el patrimonio: nos ayuda a ver el patrimonio como algo diferente más allá de la protección de los edificios históricos; visto como proceso no como un producto; liderado por personas; y también que nos ayuda a extender la noción de patrimonio a prácticas y lugares que están subrepresentados o no autorizados para ser vistos como patrimonio; El segundo punto, conectado con el primero, es que el patrimonio vivo demuestra ser una herramienta para abogar por el reconocimiento del papel político de las comunidades en la producción de socioespacial de la ciudad. No creo que la herencia viva sea una teoría, y si es una teoría, es muy inestable. Creemos que es más una metodología, una forma de acercarse, una forma diferente de mirar el futuro de las ciudades.


Coonvite – Cooperativa de Arquitectura

Las cooperaciones territoriales en escenarios comunitarios como el barrio Moravia son el reto contemporáneo para la planeación de la ciudad:

El respeto común, que se representa en el ejercicio de  escuchar para activar la creatividad  como una experiencia lúdica de compartir entre el saber popular y los conocimientos académicos,  con el objetivo de aprender proyectar los futuros posibles desde el barrio para la ciudad

Valorarnos como ciudad  en un ejercicio de documentarnos para poder estudiarnos y aprender de nuestra riqueza creativa y patrimonio vivo que se representa en la vecindad, para poder entendernos en la cotidianidad y convertirla en el proyecto a construir para las  futuras generaciones del barrio y de la ciudad. ¿Cómo lo hemos hecho? ¿Cómo lo podemos seguir haciendo? Hagamos memoria.

Explorar Lenguajes y comunicaciones comunes como la expresión  interdisciplinar, transterritorial e intergeneracional, con la función de hacer experiencias lúdicas para entender los restos que tenemos como sociedad y momento histórico, porque es la oportunidad para preguntarnos sobre las formas de planeación urbana, sobre las formas de proyectar el espacio, y sobre las formas de los comunitario. Como nos organizamos para representarnos y construir la cotidianidad. Creando nuevos marcos de valor  comunitario y marcos  éticos para disciplinas como la arquitectura, la comunicación.

Este atlas es una herramienta más para aprender a dibujar-nos un mundo más bonito, para el buen vivir.

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